lunes, diciembre 22, 2008

Hay cosas que uno simplemente, no puede evitar.

martes, noviembre 18, 2008

... murmuran, aquellas terribles voces siguen murmurando. En los amaneceres, los ocasos. A veces dan gritos capaces de atormentar hasta el alma más serena. Pero generalmente murmuran, poseídas, incansables. Creí estar acostumbrada, creí poder transitar por el mundo flotando, ajena a los hechos, ajena al dolor, al amor, a la vida y a la muerte.
Supuse que si uno se volvía para sus adentros no había necesidad de sentir, de compadecerse. De besar este húmedo suelo tan lleno de odio... de besarlo con labios sinceros, heridos, despreciados. Besarlo con la pasión que un simple mortal pudiera llegar a sentir. No, no lo pensé.
Esas voces egoístas, que no dan lugar a pensamientos limpios, cuerdos. Que controlan mis actos segundo, tras segundo. Sin percatarse del tiempo y el lugar, de los infinitos, de las cosas terrenales. Esas mismas voces que aullaron de dolor. Que gritaron tantas perdidas. Que lloraron sin consuelo, mientras permanecía inamovible. Mientras estos ojos cansados observaban el infierno que los rodeaba.
Fueron esas mismas voces, que a pesar del sol que rajaba la tierra, de las suspiraciones, de las lágrimas, me adviritieron de todo, me dejaron sin aliento. Me golpearon duramente. No respetaron tu dolor, y mucho menos el mío.
Fueron aquellas voces a las que calle deliberadamente, para ir corriendo a abrazarte. Para dejar de vivir mi vida superficialmente, y llorar juntas.

"Can you give me sanctuary, I must find a place to hide"

viernes, octubre 24, 2008

Hay burbujas en el aire, las siento.

domingo, octubre 12, 2008

Pessoa

ODA

Ya sobre la frente vana se me encanece
El cabello del joven que perdí.
Mis ojos brillan menos.
Ya no merece besos mi boca.
Si aún me amas, por amor no ames,
Me traicionarás conmigo.
El calor persistente de la mañana aseguraba, y de manera intolerante, que el verano porteño se acercaba. Hice oídos sordos y salí, con mi soledad a cuestas, a conquistar aquella marea. No presté atención a las nubes, ni al sueño... tampoco me dejé envolver en el mal humor generalizado. Podría decirse que me deslicé casi sin pensarlo por todas aquellas horas. Tenía la cabeza repleta, a punto de estallar.
Caminé por esas calles que tan poco me gustan. Las disfruté, las recorrí, me burlé de ellas. Canté esa canción hasta el hartazgo. Nos encontramos pero como ya es costumbre no dijimos mucho. Cantamos la misma canción, nos reímos de las cosas implícitas que ya ninguna menciona. Tenía tantas ganas de seguirla, locas ganas de irme con ella, de dejar que mi cabeza se vaciara, se purgara de todas esas cosas que la ocupan sin sentido. Caminamos un rato bajo la lluvia, y a decir verdad, creo que no nos percatamos del hecho hasta notar las ropas húmedas... era inmensamente más importante y más urgente discutir sobre nuestras propias dudas existenciales.
Jamás puedo recordar nuestras charlas enteras, solo recuerdo sensaciones, conclusiones inmediatas. Se lo dije, le mencioné que me sentía enjaulada, y en aquel preciso instante fue como si alguien me sacara el aire. No podía respirar, no podía pensar, me estaba asfixiando delante de sus ojos. Ella rió, me explicó que las cosas son un poco más fáciles de lo que suelen parecer.
Planeamos un viaje a México, no importa la fecha... será cuando tengamos la plata justa y necesaria, y solo eso.
Y yo, que siempre me muero por seguirla. Que sueño con el día de ser tan libre como ella, o al menos de animarme a serlo, nunca puedo seguirle el paso.

sábado, septiembre 27, 2008

A veces, hablar con ella, es mi "calma después de la tormenta".

martes, septiembre 16, 2008

Crimen pasional

Lentamente, con intempestuosidad envidiable, le cortó la garganta; deslizando el cuchillo con amor frenético, observando gota a gota cómo ella se desengraba. Cómo aquellos ojos una vez luminosos se convertían en gélidos cristales.
Dejó caer el arma contra el suelo, pero no emitió sonido alguno. El mundo se había transformado n una mórbida película muda y el tiempo... aquella estúpida cuestión se tomaba todos los recaudos para avanzar sigilosamente y besarle los pies ensangrentados.
Él nadaba en un mar púpura de frenesí. Había perdido todo contacto con la realidad mientras lo que había sido su bella princesa se deslizaba inanimada entre sus brazos.
"¿Por qué?" preguntó el insignificante policía en un intento por comprender un cuadro de tales dimensiones.
"Por que si sus palabras no eran para mí, que entonces no fueran para nadie"
Sonrío, aliviado.

martes, agosto 26, 2008

Con el primer sorbo de café de la mañana, aquella frase resultaba matadora. Miré por la ventana, ese frío y horriblemente gris amanecer. Entrecerré los ojos, dejé que mis pies desnudos se congelaran todo el tiempo que los acordes necesitaran. Tantas imagenes cruzaron mi cabeza. Tantas imagenes que sepulté por tanto tiempo.
El mundo no se detuvo, ni siquiera 17 minutos. Las cosas no dejaron de suceder, la gente no dejó de odiarse. Ni siquiera para dejarse atravesar. Ni siquiera. Tanto tiempo había pasado, aunque creo que ya nadie llevaba la cuenta. Tanto habían cambiado las cosas, sin pensarlas, sin quererlas.
Demasiado quise, demasiado amé. Apenas 22 años, y tanto amor derroché ya. Me sentí afortunada ... ironicamente tanto tiempo me había sentido desdichada. Sentí un mórbido placer al saber que aquella canción aún producía un efecto en mí. No le temí a mis fantasmas. No miré por sobre mi hombro. Ellos no estaban más allí.
Sonreí de lado. Shine on you, crazy diamond.

martes, agosto 19, 2008

big mistake

He vivido toda mi vida equivocada.
Qué terrible y triste descubrimiento. Sentada en aquella plaza, muerta de frío, sin monedas, esperando algo, de alguien, de la vida, o tal vez ya no esperaba nada y solo necesitaba una excusa para perder el tiempo. Fue cuando lo sentí; ese golpe en la boca del estómago, ese frío que recorre la espalda como un latigazo inoportuno. Lo sentí. Cómo abría mis heridas lentamente, cómo despedazaba mi cabeza con impaciente morbosidad. Había vivido toda mi vida equivocada. Qué desperdicio.
Entonces descubrí por qué no puedo dormir en paz, nunca, pero nunca. Se me ocurrió que tal vez absolutamente todos mis arranques de ira repentinos eran una alarma impertinente que yo insistí en no escuchar, en pasar de largo. Vi caer ante mis ojos todas esas estúpidas paredes que tanto me costó construír.
Y allí estaba; desnuda, sin prejuicios, sin rencores, sin heridas en el alma. Con los ojos puros, sin respetar ni contradecir, sin mundo alrededor. Sin nada. Allí estaba y era finalmente yo.

miércoles, julio 30, 2008

Bloody hell

Lo único que no debía hacer... y lo hice.

lunes, julio 21, 2008

Fac

Son las cuatro de la mañana, y para variar, a mi me falta una eternidad. Tengo tres láminas en lápiz, otra esperandome en la mesa, y tanto pero tanto sueño y hastío, que ya no me interesa. No siento culpa, ni apuro, ni ansias. Tal vez me encuentre la mañana en las mismas condiciones, y ya no me importa.
Es frustrante no poder pasar un domingo tirada al sol con mi amiga; tomando mates, fumando, riendo, hablando de absolutamente nada en particular. Es frustrante tratar de encontrar un hueco en mi semana para animarme y decirle; vení, sin estar contando los minutos, sin tener obligaciones y responsabilidades en la cabeza. Sin pensar que aquella noche, me espera otra noche sin dormir.
Buenos Aires me tiene atrapada. No me molesta el hecho, me molesta lo sola que me siento cuando todos van y vienen y yo sigo anclada acá, a mis libros, a mis planos.
Estoy enferma, para variar un poco. Y ese Jueves que no llega.

martes, julio 08, 2008

Today it´s my fucking birthday... and i feel so strange.

martes, junio 24, 2008

Benedetti

Revolviendo entre viejos papeles, recordé cuanto me gustaban estas poesías.


Cómo voy a creer / dijo el fulano

que el mundo se quedó sin utopas

cómo voy a creer
que la esperanza es un olvido
o que el placer una tristeza

cómo voy a creer / dijo el fulano
que el universo es una ruina
aunque lo sea
o que la muerte es el silencio
aunque lo sea

cómo voy a creer
que el horizonte es frontera
que el mar es nadie
que la noche es nada

cómo voy a creer / dijo el fulano
que tu cuerpo mengana
no es algo más de lo que palpo
o que tu amor
ese remoto amor que me destinas
no es el desnudo de tus ojos
la parsimonia de tus manos

cómo no voy a creer / mengana austral
que sos tan sólo lo que miro
acaricio o penetro

cómo voy a creer / dijo el fulano
que la utopía ya no existe
si vos / mengana dulce
osada / eterna
si vos / sos mi utopía

Mengana si te vas

Mengana si te vas con el zutano
yo / tu fulano / no me mataré
simplemente los seguiré en la noche
por todos los senderos y las dunas
vos gozando tal vez y yo doliéndome
hasta que vos te duelas y yo goce
cuando las huellas a seguir no sean
dos tamañas pisadas y dos breves
sino apenas las de tus pies dulcísimos
y entonces yo aparezca a tu costado
y vos / con esa culpa que te hace
más linda todavía / te perdones
para llorar como antes en mi hombro.

miércoles, junio 18, 2008

Fac

No puedo más. no quiero más. No sé cómo voy a aguantar otro mes. No quiero más facultad, no quiero estudiar más. Si tengo que pensar otro proyecto, me tiro por la ventana.
Si tan solo tuviera el coraje para decir basta cuando mi mente está a punto de enfermarse...

miércoles, junio 04, 2008

Hoy desarmé esa mesa. Esa mesa que yo misma armé en una noche de locura, impotencia, neurosis y mal humor. Hoy la desarmé, en una noche similar. Sentada en el piso y con odio. Y aunque la mesa no tuviera nada que ver con aquella cuestión, me pagó con creces cada una de mis frustraciones. Una por una.
Estoy de mal humor, enojada si se quiere con la vida. Con todas aquellas cosas que pensé que nunca cambiarían, y no solo cambiaron, sino que además, me golpearon deliberadamente en la cara cuando lo hicieron. Con esa debilidad de no rebelarme nunca, de dejar mi camino a un costado mientras me ocupaba de las cosas importantes, sin darme cuenta que nunca, pero nunca, hubo nada más importante que lo yo quisiera en ese momento. Me dejé quitar cosas, me dejé ganar por tantas situaciones. Puse la otra mejilla, y hasta la que no tenía. Dejé pasar oportunidades, tentaciones.
Siento que me dejé de lado, tirada a un costado, sin pensar, que una noche como hoy, iba a estar sola, sentada en el piso, con nada más que frustraciones desarmando una mesa que nada tenía que ver.

martes, junio 03, 2008

Dedos

Cuando apenas puedo abrir los ojos, pero aún los párpados me pesan, puedo divisar, borrosamente la puntita de mis dedos moviendose intraquilos. Ellos despiertan antes que yo. Hacen toda clase de piruetas; se mueven para un lado, para el otro, se esconden bajo las sábanas, se estiran perezosamente, y todo mientras yo los espío, con la nariz bajo las sábanas, los párpados pesados y la mente en blanco.
Así pierdo todos aquellos minutos que me evitarían salir corriendo de casa, a medio peinar, a medio desayunar, sin monedas, con las llaves colgando de mis dedos, pero no puedo evitarlo; cuando estoy tan cansada pierdo deliciosos minutos observando las puntas de mis pies. No pienso en absolutamente nada. Ni en los parciales, ni las entregas, ni el frío que entra por la cerradura rota de la ventana. Tampoco pienso en el tiempo que llevo sin ver a mi familia, ni a mis amigas, no pienso en el dolor de espalda, ni en el dolor de estómago. No pienso en ellos dos. No lo hago. A veces pienso en él, pero solo en ocasiones especiales.
Me tomo mi tiempo; malgasto mi tiempo. Escucho música que proviene de mi cabeza, muevo los dedos, escondo la nariz del frío. En esos minutos, mi vida es mia.

lunes, mayo 26, 2008

La madera crujía bajo la planta de mis pies. El cuarto en penumbras, y solo ese ruido penetrante que me helaba la sangre. Caminé en puntas de pies, sigilosamente, conteniendo la respiración de a ratos.
Era una noche particularmente fría, y digo particularmente por que este año a Buenos Aires parecía habersele olvidado el Otoño. Ya era tarde, y mañana había obligaciones que cumplir, sumirse tristemente en una rutina insoportable.
Con las puntas de los dedos rozaba la pared, en un intento de mantener el equilibrio mientras me acercaba a la puerta de entrada. Todas las noches escuchaba ese ruido que me atormentaba, pero nunca me había molestado en levantarme, a ver, a chequear que en este diminuto universo no pasara nada, que pudiera dar vuelta la cara y dormir como si el mundo se detuviera las horas necesarias. Me limitaba a apretar fuerte el alcolchado y divagar por submundos de mi imaginación.
Pero esta noche era distinto, mi cabeza no lo soportaba más. Mi curiosidad me carcomía los huesos, y por eso me levanté. Llegué a la puerta y vi para mi asombro luz que entraba por el diminuto espacio que dejaba mi puerta en su parte inferior. Me detuve un segundo, me daba pánico mirar para afuera. Me daba pánico por que estaba descalza, por estaba sola, por que estaba en puntas de pies con una remera y congelandome. Medité dos segundos y me dejé caer sobre la puerta, apoyando solo las palmas de mis manos para evitar el ruido. Miré. Se veía la escalera, y allí una sombra parada, tal vez esperando que alguien se asomara para verla. Inmóvil, quieta, sin hacer ruido.
Miré a pesar de mi propia voluntad, lo único que quería era controlar que la puerta estuviera bien cerrada y regresar a mi cama, a esconder mis pies, y a sumergirme en otra cuestión, pero no podía separarme de esa puerta, no podía dejar de ver.
La sombra de repente se hizo real, y esos ojos se clavaron en los míos, o al menos así lo sentí yo, aunque fuera poco probable que pudiera verme a través de una puerta. Se clavaron con odio, con el mismo odio que una persona le dedica a otra cuando se está metiendo en cuestiones personales, en cuestiones que uno solo quiere guardar para si.
Me separé de la puerta, el corazón me latía a toda velocidad. Por debajo de la puerta vi la sombra que se acercaba a ella y las plantas de mis pies se apoyaron con toda firmeza en la madera que crujió aún más.
No tocó la puerta, yo volví corriendo a mi cama, y no volví a abandonarla.
De vez en cuando, por las noches cuando el ruido aparece y el insomnio me atraviesa, veo su sombra merodeando mi puerta.

martes, mayo 13, 2008

Estoy tan cansada, me pesan los ojos, la cabeza me da mil vueltas y el tiempo parece esfumarse entre mis dedos. Me siento en cuclillas y presiono fuerte sobre la sien. El mundo no se detiene nunca, ni una milésima de segundo; te arrastra hasta su centro y te despedaza, lentamente.
Estoy tan cansada, y tus abrazos que no llegan. Que nunca llegan.

lunes, mayo 12, 2008

Spinetta

Este dia empieza a crecer
voy a ver si puedo correr.
Con la mañana silbandome en la espalda
o mirarme en las burbujas.

Tengo que aprender a volar
entre tanta gente de pie.
Cuidan de mis alas unos gnomos de lata
que de noche nunca rien.

Si la lluvia llega hasta aquí
voy a limitarme a vivir.
Mojare mis alas como el arbol o el angel
o quizas muera de pena.

Tengo mucho tiempo por hoy
los relojes haran que cante

Y la espuma gira en torno a mi piel
me han puesto manos para hablarle
a las cosas de mi.
Y al fin mi duende nacio
tiene orejas blancas
como un soplo de pan y arroz
y un hongo como nariz
cuatro pelos locos y un violin que nunca calla
solo se desprende y es igual a las guirnaldas.

Este dia es algo de sal
me dejo vibrando al nacer
pesa y es liviano como un hilo sin nombre
suena un poco a mi guitarra.

Tengo que aprender a ser luz
entre tanta gente detras.
Me pondre las ramas de este sol que me espera
para usarme como al aire.

Y es que al fin mi duende se abrio
tiene un corazon de mantel y baton
y un guiño al ver que todo es verdad.

Ya los gnomos cuiden
a un violin que siempre canata
nunca se adormece y es igual a las guirnaldas.

Y es que nunca calla, solo se desprende
y es igual a las guirnaldas

miércoles, abril 02, 2008

Nunca llega a ser perfecto, y eso es un hecho. Nunca llega a caer en su justo lugar, en su momento, nunca. Las cosas que uno idealiza siempre están manchadas por cuestiones cotidianas... y qué se le va a hacer.

Tal vez sea lo que es realmente interesante de la vida, lo que separa la rutina de lo extraordinario. Lo que lleva a que una persona se defina en momentos cruciales de la vida.

miércoles, marzo 19, 2008

De vez en cuando una imagen desvanecida se arrodilla a los pies de mi cama y me besa los pies. Yo no la miro, no me hace falta. Siento el dulce dolor recorrer mis extremidades, pero no me quejo, no lloro. Me quedo inmóvil mirando el techo y de dos en tres cierro los párpados con fuerza.
El cuarto está en penumbras, y lo recorre un aire espeso. Aquella imagen sigue arrodillada a mis pies, pero no puedo mirarla. Ella me besa los pies, y yo sufro, en silencio, estirando mis brazos para alcanzar algo que me libere, y no lo encuentro. Mi cama se convirtió en una isla, desértica, abandonada. Y yo en ella.
No puedo mirarla. No con este dolor.

martes, marzo 11, 2008

sensaciones

No puedo respirar... y no creo que tenga que ver con mi tabique desviado.

viernes, marzo 07, 2008

Cosa de locos

Llueve, sale el sol, de repente alerta de tornado, y pacíficamente vuelven las nubes y el sol, pero sin tornado. Si, es algo poco previsible, es hasta algo irónico, y realmente al principio no sabía si debía comprarme un paraguas, un sweater, o quedarme en casa y morir de inanición.
Opté por quedarme en casa (pero sin morir, todavía no soy tan trágica), encerrada entre los libros de matemática y tres millones de cuentas en la cabeza que es igual a la sumatoria de todas las preocupaciones multiplicado los dolores de cabeza dividido los tres fracasos anteriores. Miraba la ventana, tratando descifrar que pasaría después, cuando mi teléfono sonó. No me inmuté mucho, por que mi teléfono rara vez suena. O tal vez por que cuando suena es para preguntar si el señor xxx se encuentra en casa. Respondo con amabilidad, salvo a aquella persona a quien le corté violentamente luego de la quinta llamada y sus intentos de explicarme que era amiga de la señora, que se habían conocido allá por los años... 20? tal vez. N-O-L-O-C-O-N-O-Z-C-O. Y corté. Pero seguió sonando, por lo que me levanté, muy desganada, y levanté el tubo. No, nadie contestó. Se escuchó el ruido de la calle, una voz muy masculina, pero nadie contestó. Esperé unos minutos y colgué. No sé por que razón se me congeló el corazón. Me quedé parada un par de minutos al lado del teléfono, pero nadie volvió a llamar. Detrás mío comenzaba el diluvio de vuelta.

lunes, marzo 03, 2008

Lo aterrador de continuar despierta a estas horas, es que uno cree tener la claridad suficiente para armar el discurso que le diría a aquellas personas con las cuales las cosas quedaron inconclusas. Y en la mente de uno siempre funcionan, y el otro no interrumpe, u opina de la misma manera. Y siempre, pero siempre, son cuestiones importantisimas que suelen disiparse con el primer sorbo de café de la mañana.

viernes, febrero 29, 2008

Metas

Tal vez, y si este año es amable conmigo, quien dice a fin de año pueda estar en Ushuaia. Sola, con alguien no me importa. Llegar, es la idea.
Dicen que es el fin del mundo, o tan solo el comienzo.
dreams dreams dreams...

sábado, febrero 23, 2008

it hunts me... wherever i go, it´s always there

miércoles, febrero 20, 2008

Estúpido blog

Odio, odio mi blog de la coctelera! no me deja publicar, me borra las entradas, no me deja guardar borradores. Y LO UNICO QUE QUERÍA DECIR HOY ERA QUE SON LAS CINCO DE LA MAÑANA Y SIGO SIN PODER DORMIR.

Estúpido insonmio.
Estúpido blog.
Mañana te borro, sabelo

sábado, febrero 16, 2008

Sombras

Casi no comprendí qué fue exactamente lo que pasó. Si era que los abismos se cruzaban, o solo los infiernos se congelaban.
No importaba, entre aquella mujer de vestido negro y la luz, no había más que mil dialectos distintos. Sombras y más sombras, que vagan por el limbo hace tal vez una eternidad y media. Se miran a los ojos sin reconocerse, sintiendo una soledad más que penetrante.
Ella sin darse cuenta, parada entre el límite del bien y el mal. En el filo de la luz y la oscuridad, como si alguien pudiera abarcar semejante cosa. Solo gira la cabeza, para un lado y el otro, perdiendo la noción de los sentidos, de los puntos cardinales. Sus pies congelados bajo ese manto negro, sus ojos idos apenas si pueden divisar sus manos que se estiran, y en sus propias alucinaciones intentan tocar el infinito, acogerlo, detenerlo. De un lado la espera un hombre sentado pacientemente en su trono. Sonríe de lado, pero ella no puede verlo. Del otro lado el vacío.
Ella rie freneticamente, y estira sus brazos. Escucha una música estruendosa que la hace danzar en el aire, riendo, moviendo sus manos, sacudiendo violentamente sus telas. Ella rie.
De repente un quiebre, todo cesa. Ella levanta la cabeza, acomodando sus rizos, lo mira, le dedica una última sonrisa y corre hacia el vacío.
Él no hace más que asentir con la cabeza. No sería la primera vez que es derrotado.

viernes, febrero 15, 2008

Just the way it goes

Las grandes historias de amor, nunca terminan, y eso es un hecho. No importa el tiempo ni los obstáculos, cuando uno piensa en el otro, el otro está pensando definitivamente en uno, y así sucesivamente. Es que cuando un alma está decidida a encontrar a otra, no hay excusas que valgan.

Una noche pensó que era el momento de encontrarlo. Que sino se lo decía en ese mismo momento (aunque no fuera mirandolo a los ojos, aunque no fuera riendo estúpidamente) iba a morirse. Sintió que el corazón le iba a estallar de quererlo tanto, de esperarlo tanto, de esperarse mutuamente sin que ninguno dijera absolutamente nada, y todo esto quedara pasivo. Lo decidió, por que era urgente, era demasiado importante, y estas cosas no esperan. Se lo dijo sin pensarlo demasiado. Se quiso morir, sintió vergüenza, sintió que tal vez tendría que esperarlo cien años más, pero todo eso era secundario, por que el alivio de saber que él ahora lo sabía, y que nunca más podrían volver al estado pasivo, fue más que suficiente. Nunca pretendió más que eso, creo que él tampoco nunca pretendió que aquello pasara y de esa manera.

Todo volvió a la normalidad. A nuestras tardes de largas caminatas por la avenida santa fe, vaya uno a saber con qué destino o propósito. Discutiendo la filosofía de la vida, los mal de amores, quizás y hasta dependiendo el día, sobre economía mundial. No había mucho que decir al respecto, por que tampoco hubo respuesta. No había necesidad de decir nada. Él iba a ser su amor siempre, más allá de las respuestas, más allá de los silencios y las personas de turno. Él iba a ser ÉL, y con letras mayúsculas.

Al cabo de un tiempo él contestó, y ella sintió ese vacío en el medio del pecho que solo se logra un par de veces en la vida. Lo sintió por él, por que es así como funciona. No formalizaron, no hablaron mucho del tema. Simplemente se encontraron, por que su historia es una gran historia de amor, y por que sus almas, estaban decididas a encontrarse mutuamente. Y simplemente, por que así funciona.

sábado, febrero 09, 2008

Something

Algo extraño me pasó el viernes en el cole de ida a la facu. Con muchisimo calor, y de pésimo humor, de repente me acordé de él y no pude evitar sonreír como una estúpida!

domingo, febrero 03, 2008

Feeling a little homesick...

jueves, enero 31, 2008

Despedida

Son las sombras las que te engañan, no yo. Nunca fue mi culpa que la imagen que habías soñado para nosotros terminara por herirte mortalmente. Es verdad que no me preocupé por hacerte ver la realidad, es que no creo que sea conveniente cortarle las alas a alguien que en un golpe de pureza pudo olvidarse de toda la maldad y las malas intenciones y creer, tal vez ciegamente, en eso que otros llaman amor.
He caminado los senderos más sinuosos en busca de eso que relatabas como único y perfectamente imperfecto. En esa sonrisa que iluminara todo a su paso, que no dejara lugar para absolutamente nada más, ni siquiera un alfiler. En eso que todos comentan que te hace no sé qué cosa en el estómago, y en esto soy sumamente intolerante; es una cuestión de cinicos revolver el universo en busca de aquella persona que logre enfermarte de semejante manera.
Pero al fin y al cabo, lo único que buscaba era dejar de ser tan anormal. Dejar de caminar por las sombras para no cruzarme, bajo ningún concepto, con aquellas almas que caminan tan torpemente por el mundo, y que me irritan, en una manera brutal. Nunca pretendí herirte, eso quiero que lo sepas. Nunca quise que abandonaras toda esa parafernalia rídicula y estúpida con la que sonreías sin parar. No, nunca lo quise.
Creo que fue solo una mala combinación desde el principio, y nada más. Una tonta broma del destino, si es que aquella cuestión realmente existiera. No, no me gusta verte llorar, por que eso quiere decir que debo correr a abrazarte, o decirte algo que mágicamente solucione todos tus problemas, y sinceramente no es mi estilo.
No soy de muchas palabras, simplemente por que no abuso de ellas. Tampoco creo que siendo la causa de tu dolor pueda solucionar algo a estas alturas. Lo hecho, hecho está. Yo voy a contar hasta tres, y bajaré por las escaleras. Será lo último que sepas de mi patética existencia, lo juro. Entonces podrás odiarme en paz, podrás maldecir todos aquellos momentos en que creíste que te engañaba de alguna infantil manera. Podrás hacer lo que quieras, yo por lo menos no sabré de ello. Si, te engaño, te engañé y te engañaría mil veces más. Lo que no significa que pueda reemplazarte.
Una última cosa; quiero que sepas que te envidio. Ese dolor es solo producto de un intenso amor. y te envidio por ello... 1 ... 2 ... 3!

jueves, enero 24, 2008

No sé qué es... tal vez sea algo infantil, o algo pueblerina, o no cumpla con todos los requisitos necesarios para que sea correcto... pero el planetario de noche, simplemente me fascina.

Bad mood

Era una noche como cualquier otra, solo que yo estaba de pésimo humor. No era que me molestara el calor insoportable y la falta de aire. Ni siquiera se trataba de esta conversación sin sentido y para nada interesante. Tampoco era el hecho de que ella no sospechara lo mucho que me rompía las pelotas.
No, no estaba molesta por eso. Tampoco por la música de mierda que sonaba casi de fondo, ya no me causaba gracia, a decir verdad estaba comenzando a aturdirme. Había perdido la cuenta de los cigarrillos fumados, aunque nunca faltara el comentario de "estás fumando mucho" al cual hice oídos sordos, como todas aquellas veces.
Creo que ni siquiera me molestaba lo poco que faltaba para que las vacaciones terminaran, para volver a sumergirme en aquella caja de zapatos. Ni que la cerveza estuviera caliente, ni que la cabeza me doliera como si estuviera a punto de estallar.
Tampoco me molestaba, o nunca había pensado que pudiera ser una molestia, que él no me mirara. Que fuera una buena piba y ya estaba. No, no era eso. Tampoco eran todos los que me habían tocado en suerte... eso seguramente no era.
Había tantas razones que podrían haber sido la razón de mi humor, pero ninguna de ellas fue... simplemente era una noche de mierda.

viernes, enero 18, 2008

any sense

Where did you go now?
i´m only trying to find out
what the hell happened with us
which was the beggining, and which was the end
i don´t quiet remember.

I´m fed up with your maniac intentions
your eyes look so empty to me now
it doesn´t have any sense,
but i guess it never did.

I´m just trying to find out
what is this new sensation
what is it all about,
i´m not quite sure.
Go now, it doesn´t make any sense,
but i guess you never did.

martes, enero 08, 2008

Filosofía barata y zapatos de goma

Conozco un empleado que fue muerto de pena
enamorado de las sirenas.
El cine de mi barrio ya me mostró la escena
no ví tu alma y quería tus venas.
Y en este torbellino dónde nada importa
me sentí solo y te perdí
pero sí vi tus ojos y hasta comí la arena
quise quedarme pero me fui.
Filosofía barata y zapatos de goma
ni ésta mentira te hace feliz
quise quedarme cuando morí de pena
quise quedarme pero me fui.
Y en la terminal
y en la terminal
estoy descalzo y te espero a ti.
El ómnibus se ha ido
el amor se ha vencido
quise quedarme pero me fui.
Filosofía barata y zapatos de goma
quizás es todo lo que te dí.

Charly Garcia. -

me fui.

viernes, enero 04, 2008

Tengo una espina clavada. Una espina clavada profundamente.