miércoles, diciembre 28, 2005

Día de los inocentes

" Tengo un atraso... y bueno, esperemos que las cosas salgan bien como siempre, aunque creo que esta vez no van a salirme tan bien. Mejor, anda consiguiendo escarpines". Creo que mi corazón volvió a paralizarse en ese instante, aunque a decir verdad, ya estoy un poco acostumbrada a sustos como esos (que por suerte fueron siempre falsas alarmas). Se me cruzaron muchas cosas por la cabeza, pero sinceramente me molestó la pasividad con la que fue transmitida la noticia... " Serás tía", acotó como si nada, y a mí la sangre me hirvió. Yo tía de un hijo de ese tipo?! ... si no fuera por que te quiero tanto, te hubiera mandado a ya sabemos donde.
Pero las cosas se aceptan así tal cual, y a pesar de mi carácter, y mis arranques, yo te banco, siempre... como a la gente que realmente quiero. Pero me molestaba, y muchisimo. La charla siguió como si nada, y nos despedimos con un frío "chau". Cerré la ventana de conversación, y dije todas las malas palabras que aprendí desde que tengo uso de razón. Estaba realmente enojada, no con vos, sino con la inconciencia con la que estas manejando las cosas, y más con una persona como él.
Por suerte, apareció una ventanita que decía "Feliz día de los inocentes" y el alma me volvió al cuerpo!, y aunque te odié por haberme hecho caer en cosa semejante, me alegra mucho que haya sido 28 de Diciembre...

Oliverio Girondo

"No sé, me importa un pito que las mujeres tengan los senos como magnolias o como pasas de higo; un cutis de durazno o de papel de lija. Le doy una importancia igual a cero, al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco o con un aliento insecticida. Soy perfectamente capaz de soportarles una nariz que sacaría el primer premio en una exposición de zanahorias; ¡pero eso sí! -y en esto soy irreductible- no les perdono, bajo ningún pretexto, que no sepan volar. Si no saben volar ¡pierden el tiempo las que pretendan seducirme! Esta fue -y no otra- la razón de que me enamorase, tan locamente, de María Luisa.
¿Qué me importaban sus labios por entregas y sus encelos sulfurosos? ¿Qué me importaban sus extremidades de palmípedo y sus miradas de pronóstico reservado? ¡María Luisa era una verdadera pluma!
Desde el amanecer volaba del dormitorio a la cocina, volaba de comedor a la despensa. Volando me preparaba el baño, la camisa. Volando realizaba sus compras, sus quehaceres...
¡Con qué impaciencia yo esperaba que volviese, volando, de algún paseo por los alrededores! Allí lejos, perdido entre las nubes, un puntito rosado. "¡María Luisa! !María Luisa!"... y a los pocos segundos, ya me abrazaba con sus piernas de pluma, para llevarme, volando, a cualquier parte.
Durante kilómetros de silencio planeábamos una caricia que nos aproximaba al paraíso; durante horas enteras nos anidábamos en una nube, como dos ángeles, y de repente, en tirabuzón, en hoja muerta, el aterrizaje forzoso de un espasmo.
¡Qué delicia la de tener una mujer tan ligera..., aunque nos haga ver, de vez en cuando, las estrellas! ¡Qué voluptuosidad la de pasarse los días entre las nubes... la de pasarse las noches de un solo vuelo!
Después de conocer una mujer etérea, ¿puede brindarnos alguna clase de atractivos una mujer terrestre? ¿Verdad que no hay una diferencia sustancial entre vivir con una vaca o con una mujer que tenga las nalgas a setenta y ocho centímetros del suelo?
Yo, por lo menos, soy incapaz de comprender la seducción de una mujer pedestre, y por más empeño que ponga en concebirlo, no me es posible ni tan siquiera imaginar que pueda hacerse el amor más que volando."

Oliverio Girondo

martes, diciembre 13, 2005

Al rubio...

Hoy decidí sentarme a escribirte, sin que vos supieras, las últimas lineas que te debía... tal vez más a mi que a vos...
Es de noche, y no puedo dormir, para variar un rato, y en oscuridad me siento en la cama, abrazo mis piernas y me recorre un sensación de angustia... no sabría decir por qué. Miro por la ventana y se me cruzan tantas cosas por la cabeza... y hay algo adentro mío que te habla, que nunca se calla... pero no hace otra cosa que preguntarse por qué. Mi cuerpo se estremece, y la soledad me mata, hace rato que me persigue y no me deja en paz.
Si vos supieras, que lo que vos tomaste a joda, a mi me abrió una herida en el alma que es el día de hoy que no puedo cerrar. Que tengo miedo de chocarme con tus ojos y vos puedas ver todo el daño que me hiciste, todo lo que yo no puedo recuperar. Tal vez no sepas que te adore, a pesar de todo; de mi frialdad, de las traiciones, las mentiras, las idas y venidas... yo te adore, sin dudas.
Si te creí, fue por que tenía tantas ganas de hacerlo... de pensar que me adorabas como vos decías hacerlo, que cuando te dormías sobre mi pecho, y te aferrabas a mi, era por que realmente me considerabas imprescindible para tu vida... no sé de quién fue el error, si tuyo, que caíste en el débil error de creerte tus palabras, o mío, que no quise ver el muro con el cual me estaba a punto de estrellar.
Pero ya es tarde para repartir culpas. Creo que los caminos ya estan bien marcados, y en definitiva nunca tuvimos "un amor civilizado", nunca nos quisimos correctamente. En nada ayudó la locura propia, ni el cáracter altanero de ambos... Pero lo que no te mata te hace más fuerte siempre me dijeron, y aquí estoy, sentada en mi cama, tratando de sobrevivir a vos, a esas reapariciones misteriosas que haces, pensando que no tienen efecto en lo absoluto. Pero cada vez que vos jugas conmigo, yo siento que me desangro un poco más...
No nos debemos nada, y lo poco que quedaba entre nosotros nos encargamos muy bien de destruírlo. Y no me arrepiento, es más fácil decir que sí, pero la verdad es que no. Aún recuerdo tus miradas, y las horas que me dedicabas. Aún recuerdo discutir hasta quedar agotada, y tus abrazos tan justos. Pero no me gusta revolver en cosas que creo, me costaron bastante cerrar como para correr el riesgo de volver a abrir...
Sin embargo, nunca vas a dejar de ser el único rubio en mi vida...

Bueno, aunque mucha gente no visita mi blog, la poca que lo hace, sabrá que es uno de mis grandes ídolos!. No lo tomo como ejemplo de vida, sino como ejemplo de talento, y creo que no hay dudas al respecto. Se lo debo a uno de mis mejores amigos, que me contagio su amor por la música de Charly... y sinceramente, no tengo palabras... haberlo visto en concierto, uno de los mejores recuerdos que guardo sin dudas!