jueves, septiembre 19, 2013

J P G R

Me subí a ese taxi, desesperada porque llegaba tarde a la recibida de mi amigo, como si se pudiera ser impuntual para esas cosas. En una mañana atípica para mi existencia; helada después de un mal apresurado verano, a las corridas por todo capital tratando de validar todos mis compromisos, y después de esa llamada; "tenes el trabajo, empezás el lunes".
Admito que fue una mezcla de sensaciones. Entre medio dormida, agotada por el partido de anoche no lo pude creer. Apenas esas palabras sonaron al otro lado de mi celular, mi corazón dio un salto de alegría y de orgullo- De haberlo logrado por mis propios medios, por mi misma... yo so-li-ta. Y minutos más tarde se me hizo un nudo en la garganta y sorbiendo ese café lloré angustiada cuando pensé en todas las puertas que se cerraban. En lo lejos que estaba mi familia, en lo poco que vería a mis sobrinos de ahora en más.
Tendré la fortaleza suficiente para saber cuando alejarme de todo y seguir lo que siempre soñé?... eso tuve en la cabeza toda la mañana hasta que me subí a ese taxi y escuché; "nothing is gonna change my world"... Gracias John, Paul, George y Ringo. Era lo que necesitaba.