martes, junio 03, 2008

Dedos

Cuando apenas puedo abrir los ojos, pero aún los párpados me pesan, puedo divisar, borrosamente la puntita de mis dedos moviendose intraquilos. Ellos despiertan antes que yo. Hacen toda clase de piruetas; se mueven para un lado, para el otro, se esconden bajo las sábanas, se estiran perezosamente, y todo mientras yo los espío, con la nariz bajo las sábanas, los párpados pesados y la mente en blanco.
Así pierdo todos aquellos minutos que me evitarían salir corriendo de casa, a medio peinar, a medio desayunar, sin monedas, con las llaves colgando de mis dedos, pero no puedo evitarlo; cuando estoy tan cansada pierdo deliciosos minutos observando las puntas de mis pies. No pienso en absolutamente nada. Ni en los parciales, ni las entregas, ni el frío que entra por la cerradura rota de la ventana. Tampoco pienso en el tiempo que llevo sin ver a mi familia, ni a mis amigas, no pienso en el dolor de espalda, ni en el dolor de estómago. No pienso en ellos dos. No lo hago. A veces pienso en él, pero solo en ocasiones especiales.
Me tomo mi tiempo; malgasto mi tiempo. Escucho música que proviene de mi cabeza, muevo los dedos, escondo la nariz del frío. En esos minutos, mi vida es mia.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

la vida tiene que ser tuya... mia... de cada uno de nosotros...
de que vale la pena vivirla si no es nuestra?
Brindo por esos minutos que vos "perdes" mirando tus dedos... es algo que todos deberiamos hacer de vez en cuando..

alu dijo...

Ultimamente pienso tantas veces en él :)