Me duele la cabeza... tengo frío. Me duele el estomago (debería dejar de fumar algún día)... me siento sola... Me pesan los ojos pero no tengo sueño. El monitor de la computadora titila, su nombre aparece y desaparece de la pantalla como tratando de llamar la atención, y yo acá, sentada sumida en casi un iceberg, directamente dejé de sentir... por él, por vos, incluso hasta por mí.
Tal vez sea verdad que es mentira que nada me importa... pero a estas alturas quien sabe. Odio la sensación de saber que en dos semanas vuelvo a una ciudad inmensa, que poco me atrae. Con tan pocas ganas, que cualquier persona cuerda se pararía a preguntarme; y por qué lo hacés? ... pienso... silencio... por orgullo tal vez? si, exacto, por puro orgullo de demostrar que yo sola puedo, que soy más fuerte de lo que muchos imaginan, cuando en realidad soy mucho más débil, y cada día allá mi alma se muere un poquito más.
Todas las noches cuando nos acostamos en mi cama, nos miramos un rato a los ojos y ella me pregunta; por qué me hacés esto?, yo le beso la frente y le respondo; por que sos lo único que tengo, y alejarte de todo es mi manera de protegerte. No muy convencida se duerme, y yo en vela me someto a mi propio infierno... delicioso de a ratos, doloroso la mayoría de las veces.
"Si no estoy llorando, no ves como me la aguanto... "
1 comentario:
Te extraño!
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