"Lejos, lejos de casa, no tengo nadie que me acompañe a ver la mañana... " el cd da vueltas, y Charly casi susurrando las palabras, pareciera querer hacer un huequito en el medio del corazón. Sí, justo ahí, donde nacen y mueren todos los sentimientos. La cabeza sumida en un dolor profundo de tanto pensar, de tanto razonar... sentir... a veces me olvido de lo que significa sentir... y Charly que sigue cavando, cada vez más profundo... "antes que se me pudra el corazón".
Yo no me volví indiferente por que sí... tampoco fui siempre tan arisca, y mucho menos tuve siempre este resentimiento tan grande. Por que no me interesa... no es una respuesta, es odio transformado en una oración ideal que resumió todo. Un silencio incómodo, lágrimas impertinentes que me hicieron arder la cara de verguenza. No, no siempre soy tan fría, ni tan ácida, ni tan indiferente.
No sé si extraño a alguien en particular... extraño lo que me hicieron sentir, esas cosas que creo que no van a vovler a mí. Tampoco sé si es que estoy tan bien sola, o si no necesito a nadie. En verdad necesito a mucha gente, pero no sé necesitarla. No sé cómo demostrar que son algo esencial para mí. Tanta autosuficiencia termina por parecer aburrimiento, y me quedo nuevamente sola. Tal vez sentirse sola parezca una excusa... "esquivas a tu corazón... y destrozas tu cabeza".
Me envuelve su voz, me encierra en el perfecto mundo en el que quiero estar. En el único que siento propio, tirada en la cama, aspirando ese cáncer en su más pura forma, como única luz un velador, y los golpecitos en la puerta totalmente ajenos a mí... tal vez hoy sea ella quien venga a buscarme. Hace rato que la espero, o ya no la espero... "y cierras los ojos y ves, todo el mar en primavera".
Más allá de las diversas opiniones sobre Charly, los que no lo admiran, jamás entenderán por que yo si.
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