martes, octubre 24, 2006

Un hombre que se mira las manos, estudiandolas al mejor estilo Sherlock Holmes. Tal vez tenga aún la esperanza de reconocerlas, pero a esta altura no anda con semejantes pretensiones... después de todo, el tiempo ha hecho estragos en su persona.
Escucha una voz lejana que no para de retumbar en su cabeza. Tiene los tiempos calculados para variar entre "si", "no", "claro", "mira vos" y el muy cómodo "no sé" que hace sentir a la otra persona que esta siendo escuchada, cuando en realidad le importa un comino toda esa serie de frases hiladas debilmente con escaso sentido de lógica... pero el hombre sigue mirando sus manos como si acabara de descubrirlas.
Se pregunta que hubiera sido de su vida si... pero es muy temprano (o tal vez muy tarde) para repensar en sueños olvidados y archivados. De todas maneras se le ocurre que podría haber hecho tantas cosas! haber vivido más los impulsos que reprimió por una vida más estable... haber sido más libre sin tantas obligaciones y responsabilidades que cumplir. Ir donde lo llevara el viento... y dios proveraa...
Sigue mirando sus manos, tan huesudas! que en algún momento fueron capaces de sostener hijos, nietos, levantar paredes, dar caricias... Hoy no son más que piel y hueso, incapaces de hasta levantar el tubo teléfonico, que ya casi ni suena...
Y de repente, aparece ella por la puerta... "viejo, vas a tomar la leche?" él le sonrie y se le iluminan los ojos cansados... ahora recuerda por qué valió la pena el sacrificio...

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