miércoles, octubre 25, 2006

Esta vez me costó caro... Esta vez me dolió más de lo normal, esta vez te fuiste para ya no regresar.
Por que no bastó con mi manera de ser, ni con mi muy peculiar manera de querer. Te cansaste de mi frialdad, de mi obstinación, de mi muy revuelta cabeza... de mis ojos filosos, de mi boca venenosa... de mis silencios que en algún momento te hirieron de muerte. No fueron suficientes todos los "te amo" que te susurré mientras dormías, ni las horas que me pasé observandote en el boliche mientras no te dabas cuenta, ni lo que me producía tu voz cada vez que llamabas.
No fue suficiente la angustia que me daba verte partir, ni las noches que te lloré en secreto cuando te ibas tan enojado. Ni este amor a primera vista... de aquel banco en la diagonal, con un diario entre manos, a las tres de la mañana, colgada de algún brazo ajeno confesé; me muero por ese chico. Ni siquiera las noches recostada sobre tu pecho, aferrada a tus manos, disfrutando de tu presencia, en aquel colchón, consumiendo lentamente un cigarrillo eterno. Mucho menos las tardes perdidas por ahí, charlando de temas que eran solo nuestros... Ni las veces que en medio de una batalla campal le girté al celular "te amo pendejo, date cuenta".
Ni siquiera cuando te confesé en tu auto, frente a la plaza que me estaba enamorando...
No fue suficiente por que te cansaste de mi... por que apareció alguien mejor, lleno de magia, que no tuvo miedo de caer en tus manos... que supo entregarse por completo sin cuestionar nada, que te necesita más que al aire que respira... y no fue suficiente por que no dudaste dos veces en enamorarte...
Y a mi me costó caro... tanto, tanto... que ya casi pasó un mes desde que te vi por última vez y aún tus palabras retumban en mi cabeza...
Tan caro, que pensé que vos eras mi persona. Mi Oliveira... y resultó ser que yo no soy tu Maga...

No hay comentarios.: