Te propongo que por hoy, no hagamos las cosas tan dificiles. Solo por hoy.
Te propongo que me perdones, por todas las cosas que he dicho, por todas las cosas que he hecho. No es una excusa que soy también humana, pero si es una razón de ser. Y no te preocupes por mi, yo ya he olvidado todo.
Te propongo que me escuches, no es que tenga demasiado para decir, pero si cosas que quisiera decirte, por que a mi parecer son urgentes, y sumamente importantes. Entonces, sentate, ponete cómodo...
Te propongo que no me odies, ni me ames. Tampoco me quieras, ni me desprecies. Podríamos tan solo disfrutar de la mutua compañía, como si fuera la primera vez que nos vemos, como si jamás nos hubiesemos hecho daño, como si las traiciones no existieran. No sería posible, pero podríamos pretender que si.
Te propongo que me sonrías. Hace tanto que no te veo feliz. Yo también podría sonreír un rato, y podríamos reirnos a carcajadas sin esperar lo que viene después. Total, ¿a quién le importa? seguramente a mi no, y a vos tampoco. Tal vez a ellos, pero quién dice.
Te propongo que confíes, por un rato, en mí nuevamente. Que sepas que no voy a juzgarte por que no me interesa. Que nada puede ser tan relevante para despertar en mi, odio. Así que podés confiar. Tal vez mañana no recuerde nada.
Simplemente te propongo. Por que esta noche es demasiado larga, y ya no la soporto. Simplemente te propongo, por que me siento un poco sola. Simplemente te propongo... el resto queda en tus manos.
1 comentario:
Me recorrió un escalofrío por la espalda mientras leía este texto.
Una vez más, me encanta como escribís.
Me tocó en el fondo.
Gracias por escribir así.
Publicar un comentario