sábado, octubre 03, 2009

Ella

No tuve palabras. Abrí la boca para justificar este nudo que llevo en el estómago. Yo, que nunca me quedo sin palabras. Que siempre tengo una respuesta, incluso cuando no soy una persona demasiado abierta. En ese momento, no supe qué decir. Me reí de lado y esbocé: "es mi hermana". Sonreí, y las palabras quedaron flotando en el aire.
Es que no es fácil quererme. Soy arisca, neurótica, testaruda. Lo reconozco. Sé que no comprendo bien el arte de la diplomacia. Tengo un cáracter particular que se lleva en la sangre, y la mayoría de las veces me siento tan enjaulada que estallo en los momentos más inesperados.
Entonces no puedo explicarlo. No tiene razón de ser. Ella que hace oídos sordos a las cuestiones de las cuales me arrepiento minutos después, me comprende mejor que nadie. Que a pesar de todo, nunca me abandonó, y me siguió hasta el final en cada una de mis locuras para rescatarme y traerme de vuelta. A ella, que la vuelvo loca con mis cosas, que a las cuatro de la mañana le expongo mis teorías más delirantes sobre la vida, a quien aburro hasta la muerte con mis historias. A ella, que me hirió de muerte con su perspectiva, y por la cual me digné a derramar unas cuantas lágrimas.
A ella que le falle tantas veces y muchas sin darme cuenta, a ella le dedico todos los momentos en los que soy increíblemente feliz.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

ayyyy....lo ameee!re lindo gordita....
no se si me merezco unas palabras asi, ojala que si....todo lo que hago o dejo de hacer, lo hago porque te amo con toda el alma...nunca lo dudes.
besooote mi amorrr

Anónimo dijo...

weena, es re dificil dejar un coment...por si no se noto, la de arriba soy yo, rori, la eternamente tuya...
chau, me fui...
tiki
tiki
tiki
tiki
tiki
(mis pasitos llendome)