jueves, octubre 20, 2005

El reloj marca las tres. Un auto se estaciona en la calle, su corazón late un poco más rápido al escuchar los tacos por la vereda. Nadie más lo noto, y de repente unos golpecitos suaves en la puerta.
Desde el escritorio deja la puerta abierta, ellas entran abrazos y besos; ceniceros, mates fríos, una que otra botellita de coca... charlas diversas, celulares sonando. Y todo eso mientras ellos se miran de reojo... mientras ella escucha simulando sentimientos. Por allá a lo lejos se escucha un cd viejo, da vueltas pero nadie lo escucha... y se pasan las horas, charlando de nada. Incontables cigarrillos que llenaron los cinco ceniceros que andan dando vueltas por la mesa.
No hay más pucho, no hay más mate, y llegó la hora de irse. Ellas se levantan, recogen cuidadosamente sus carteras, los respectivos celulares, se acomodan el pelo, se despiden y salen.
Ella maneja, casi sin pensar en nada más; de fondo una conversación ajena. Estaciona, se despiden, ella vuelve a arrancar. No piensa en otra cosa... "y si esta era la noche?" "y si te lo hubiese dicho?" Él camina por la calle, prende otro ciagarrillo... "Es demasiado tiempo para esperarte"... "será que ya me olvidaste?".... Ella sigue pensando, le tiemblan las piernas, le late el corazón... solo dos días quedan. Se decide, cambia el rumbo. Él se detiene en la calle, se da vuelta, comienza a caminar hacia el lado contrario... " es hoy o nunca" piensan ambos... el corazón va más rápido, el paso acelerado, el cambio de luces, las calles vacías, el cigarrillo a medio consumir, la bocina a destiempo, una sensación espantosa lo recorre entero, se frena... un silencio ensordecedor...
"Habrá estado borracha?", pregunta una vecina curiosa. "Venía muy rápido, siempre manejó igual" comenta otra. Su cuerpo yace en el asfalto. "le juro señora que no la vi venir" Dice un chico de escasa edad, y notablemente drogado a una madre sin consuelo... No era esa noche... y si era demasiado tarde.

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