jueves, febrero 15, 2007

Él duerme... ya es demasiado tarde, y a pesar del insoportable calor, mañana hay que levantarse temprano y seguir con las obligaciones; al fin y al cabo, las vacaciones de verano son cada vez más cortas. Pero, a comparación, es mi vigésimo sexta vuelta, y aún no logro conciliar el sueño.
Veo el contorno de su cuerpo, apenas si por un rayo de luz insolente que penetra por la ventana, y pienso una y otra vez... en sus palabras, en sus besos, en sus gestos... y pienso una y otra vez, en mis angustias, las cosas que no puedo dejar de lado, las histerias. Me pregunto si cuando yo no lo espío él piensa en todas esas cosas, o si son simplemente estupideces con las cuales me dedico a torturarlo y que ya no cruzan su mente, solo en esos momentos en que las heridas estallan de vuelta.
Me pregunto si es él quien no logra desprenderse, o si después de todo soy yo quien se rehusa a enterrarlo en el pasado.

Hace un insoportable calor, son las cuatro de la mañana, y aún no logro conciliar el sueño

1 comentario:

Unknown dijo...

no hace falta un comentario binario...
si hace falta un comentario real...